domingo, 18 de julio de 2021

Anochecer



En la vida de todo el mundo anochece en algún momento.

Llega una época en la que lo ves todo negro, de la que crees que jamás lograrás salir.
Sientes que la Oscuridad te atrapa en sus redes, y te hunde en el abismo.

Conozco muy bien ese sentimiento, esa sensación de incapacidad total. Sus redes son demasiado poderosas, y parece que nunca vas a poder deshacerte de ellas.

Desgraciadamente, hay mucha gente que pasa largos periodos de tiempo ahí encerrados.

Yo nos he llamado siempre los “habitantes del abismo”.

Personas que, por un motivo u otro, tienen un gran vacío en su interior, y a las que la Oscuridad parece haberlos consumido por completo.

Pero, ¿sabéis qué? La Luz está ahí.
Dentro de vosotros. No hay oscuridad sin luz.

Y sé que terminaréis alcanzándola.

Por mucho que ahora os duela, y que penséis que no hay futuro, recordad que estáis pasando por un anochecer.
Y, el anochecer es necesario, pues solo así puede llegar un nuevo amanecer.

Porque tened eso claro, mis queridos habitantes, el amanecer siempre llega.
La tormenta no dura eternamente, y el Sol volverá a brillar en lo alto del cielo.

La Luz está ahí fuera, y conseguiremos alcanzarla.

Por muy duro y tortuoso que sea el camino, tened claro que llegaremos.

Sobreviviremos al anochecer, y volveremos a ver un nuevo amanecer.

miércoles, 30 de junio de 2021

Libros polvorientos

 


Un puñado de libros polvorientos.

Ha sido lo único que me ha hecho falta recoger para ser consciente de lo que está sucediendo.

Un puñado de libros polvorientos que llevaban en mi estantería más de un año, ahora metidos en una caja.

Con cada libro que ponía en su interior, una pequeña parte de mí se rompía.

Ha sido tanto tiempo aquí, tantas cosas vividas, tantos momentos...

¿Dónde va todo eso ahora?

Siento como si estuviese metiendo toda una etapa de mi vida dentro de una caja, para cerrarla y tirarla al mar.

Sí, solo son un puñado de libros polvorientos, pero después va el resto de recuerdos.

Nuestras fotos, nuestros regalos, la pinza que cogí de aquel hotel, el dibujo que me hiciste, las piñas de nuestro primer viaje...

Todo va a terminar en una caja.

Todo se va, todo termina.

Toda una etapa que llega a su fin de forma abrupta.

Y aquí estoy, llorando como hace tiempo que no hacía.

Y todo por un puñado de libros polvorientos...

sábado, 19 de junio de 2021

Impotencia

 


Llevo un tiempo queriendo publicar algo, pero me he visto incapaz.

Me siento impotente. Ante la vida, ante todo.

Siento que, por más que trato de avanzar, siempre acabo fracasando.
Fracaso tras fracaso, derrota tras derrota.

Curiosamente, en los últimos años he dado pasos en la vida, he avanzado.
Entonces, ¿por qué siento que sigo igual de estancado que hace 5 años?

Es como, si por cada paso que doy, sintiese que retrocedo dos más.

Y ese es uno de los motivos por los que me cuesta tanto publicar estos días.
Al sentirme estancado e impotente, mi creatividad se ve mermada también.

No es por falta de ganas, porque realmente me encanta escribir, y me produce satisfacción cada vez que publico una entrada.

Pero supongo que necesito un descanso.

En estos dos últimos meses, mi nivel de estrés se encuentra totalmente disparado, y a veces temo por mi integridad mental.

Pero bueno, pese a todo, aquí estoy, escribiendo esto.

Porque ya sabéis, hay que permanecer siempre en movimiento.
No podemos permitirnos parar, ni un solo momento.

sábado, 5 de junio de 2021

Movimiento

 


La vida… ¿Qué es la vida?

Un día estás arriba, otro abajo…

Subes, bajas, giras… Como una montaña rusa.

No paras de dar vueltas, una y otra vez, de forma caótica. ¿Qué estás haciendo?

A veces sientes que estás a punto de caer desde muy alto, y a estrellarte estrepitosamente contra el suelo.

Otras veces sientes que estás en lo más hondo, y que ya solo puedes ir hacia arriba.

Pero… ¿Es así?

Puedes estar en lo más alto, y pese a ello, volar todavía más. Pero también puedes estar en lo más hondo, y darte cuenta de que todavía hay un piso inferior.

Puedes subir, puedes bajar…

Lo importante es mantenerte en movimiento, siempre. Nunca te pares.
Nunca jamás dejes de caminar.

Lo he dicho muchas, muchas veces:

“Sigue caminando, aunque no haya un camino, aunque te duelan las piernas. Y cuando fallen tus pies, tampoco te pares. Arrástrate si es necesario, pero nunca, nunca dejes de moverte.”

Porque el movimiento es vida, y mientras quede vida, quedará esperanza.

A veces es muy difícil mantenerte en movimiento, lo sé.

Hay días en los que no tienes fuerzas para mover ningún músculo de tu cuerpo, y, ¿qué haces en esos días?

¡Moverte! Tienes que moverte, aunque no puedas. Haz acopio de voluntad, busca cualquier clavo al que agarrarte, y mueve los dedos. Mueve los pies, las piernas, los muslos.

Y echa a caminar, hacia delante, o hacia atrás para coger impulso.

Pero nunca, nunca dejes de moverte.

Madre

  Es fascinante cómo cambia nuestra perspectiva de las cosas a medida que crecemos, maduramos, vivimos… No sabría decir si hace mucho o po...