viernes, 24 de septiembre de 2021

Lucha

 

Siento que llevo toda una vida luchando.
No siempre contra el mismo adversario, cada etapa de esta ha tenido su digno rival.
Pero, batalla tras batalla, he ido saliendo adelante.

No creo que haya ganado prácticamente ninguna de estas batallas, mas sigo sobreviviendo, y eso debe significar algo.

Aunque es cierto aquello de que, que esté sobreviviendo no significa que esté viviendo.

En esta gran guerra llamada vida me he medido contra diversidad de contrincantes; personas, cosas… Incluso con mis propios fantasmas.

Y aquí llega el gran problema.
No sé vivir sin luchar.

Ahora mismo estoy en una etapa de la vida en la que las cosas están comenzando a levantarse.
Tengo trabajo, amor, amistad, tengo a mi familia, y gozo de una buena salud.

Entonces… ¿Contra qué estoy luchando?

¿Por qué me sigo sintiendo terriblemente mal?

Es, posiblemente, uno de los momentos de mi vida en los que mejor me va todo. Y, paradójicamente, también es uno en los que peor me siento.

¿Por qué? ¿Qué está mal en mí?

Tal vez tanto tiempo luchando me ha dejado mellado de por vida.
Tal vez tras tanto sufrimiento nunca sea capaz de ser feliz.

¡Pero me niego a resignarme a una vida triste y vacía!

Me niego a aceptar que la felicidad es algo que ya no volveré a sentir.
Porque sé que la tormenta pasará, sé que el Sol volverá a salir, reluciente, y lo iluminará todo.

Lucharé por aquello que deseo.
Lucharé por aquello que amo.
Lucharé por aquello que merezco.
Lucharé, lucharé, y saldré victorioso.

Y aquí estoy, una vez más, luchando.

¿Contra qué? ¿Contra quién?

Contra mi oscuridad.

Contra mí mismo.


martes, 14 de septiembre de 2021

Ira

 


Últimamente un sentimiento de ira me corroe por dentro.

La rabia, el odio, me están corrompiendo a pasos agigantados.

Me dan ganas de golpear la mesa y ponerme en pie. De pegar cuatro gritos al aire e imponerme.

Estoy harto de agachar las orejas.

Harto de ser un imbécil que se calla y traga todo.

Me gustaría aporrear el teclado y dejar que toda esa ira salga en forma de palabras.

Pero no es tan fácil desfogarse. No puedo simplemente dejar que todo este odio fluya y se diluya en el aire.

Ojalá fuese tan fácil

Y, ¿sabéis qué?

Creo que, de haber dejado que toda esa rabia fuese saliendo paulatinamente, todo sería muy distinto para mí ahora.

Porque siempre he cometido el error de esconder el rabo entre las piernas, agachar la cabeza, y dejar que todo pase.

¿Y qué he conseguido con ello?

Estar en una situación que me supera.

Quizás sea hora de dejar que la ira hable más, de dejar que toda esta oscuridad tome el control de vez en cuando.

Quizás sea el momento de dar el puñetazo en la mesa y dejar de ser un pardillo al que pueden pisar sin consecuencias.

Tal vez sea la ira la que hable por mí ahora mismo, pero…

Necesitaba escribir esto.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Atrapado

 


Me siento atrapado, encerrado.

Cómo si algo me estuviese reteniendo en contra de mi voluntad.

Siento la imperiosa necesidad de echar a correr sin rumbo, de dejar atrás todos mis fantasmas, todo mi pasado.

De dejar atrás todo lo que me encadena en esta espiral tóxica y dañina que me impide avanzar.

¿Qué puedo hacer? ¿Debería huir lejos de “aquí”?

Múltiples fantasmas lanzan su aliento pestilente sobre mí, paralizándome y anulando mis sentidos.

Fantasmas del pasado, del presente, y del futuro.

Como si todo lo sucedido y por suceder estuviese exclamando una advertencia de peligro.

Porque eso siento, que el peligro es inminente.

El tiempo escapa entre nuestros dedos. Cada día, cada segundo.

Implacable e imparable, el reloj no se detiene por nadie.

Me aterra el paso del tiempo, me da pánico la idea de estar desperdiciando mi vida.

Y lo peor de todo es que siento he tirado en un saco roto la mitad de lo que he vivido hasta ahora.

Una vez más, mis fantasmas gritando en mi oído.

Una vez más, las cadenas que me atrapan y me impiden avanzar.

¿Qué puedo hacer? ¿Acaso hay una solución?

Lo peor de todo es que, pese a que continúo dando pequeños pasos, avanzando poco a poco hacia una vida mejor, este sentimiento de terror no se apacigua.

El Gran Vacío, cada día más grande, cada día más inmenso…

¿Qué puedo hacer?

jueves, 19 de agosto de 2021

Desidia

 

Llevo bastante tiempo sin publicar nada por aquí.

Me fui de vacaciones, y quise desconectar de todo durante la duración de las mismas.

Y ahora que he vuelto a casa, y la realidad me golpea la cara, no encuentro fuerzas, ni ánimos, ni ganas para escribir nada.

Llevo días sintiendo una total desidia que me corroe por dentro.

Realmente no es falta de interés, me sigue haciendo ilusión continuar con el blog.

Pero cuando no tienes fuerzas para hacer nada, ni siquiera eres capaz de llevar a cabo las cosas que te ilusionan.

Y así me encuentro yo.

Todo a mi alrededor es un caos, todo parece estar a punto de derrumbarse.

¿Sabéis ese sentimiento de alerta? Cuando sientes que algo está a punto de estallar, de que, o actúas, o todo se quebrará irremediablemente.
Y tú quieres actuar, quieres hacer algo. Pero estás atado de pies y manos, no hay nada que puedas hacer.

Dicen que el tiempo es sabio y lo pone todo en su sitio, pero… ¿Todo tiene su lugar?
Quizás hay cosas que deben quedarse en suspensión.

¿Cómo podemos diferenciarlas?

Ya estoy desvariando.


Lucha

  Siento que llevo toda una vida luchando. No siempre contra el mismo adversario, cada etapa de esta ha tenido su digno rival. Pero, batal...